El glaucoma no avisa. Cuando la persona lo nota, la visión perdida ya no vuelve. Llevamos la evaluación oftalmológica al territorio y la conectamos con atención especializada, para detectarlo mientras todavía se puede detener.
VigIAs del Glaucoma Caribe es una propuesta de investigación, desarrollo tecnológico e innovación para mejorar la detección temprana y la continuidad del cuidado del glaucoma en poblaciones rurales y vulnerables.
Detectar el glaucoma a tiempo y sostener el cuidado en las poblaciones rurales de Bolívar, Córdoba y Sucre, llevando la evaluación oftalmológica al territorio y conectándola con atención especializada mediante una ruta trazable que no deja a nadie perdido en el camino.
Que ninguna persona del Caribe colombiano quede ciega por un glaucoma que se pudo detectar a tiempo. Un territorio con capacidad instalada permanente, tecnología interoperable y comunidades que reconocen el riesgo y buscan atención temprana, mucho después de que el proyecto termine.
En el Caribe rural, además, la ruta de atención está fragmentada: las personas se pierden entre el tamizaje y el diagnóstico. Estas son las cuatro barreras que el modelo ataca de frente.
El mismo modelo produce beneficios distintos según dónde esté usted parado: como habitante del territorio, como institución de salud o como financiador.
Seis componentes que operan como un solo sistema: llevan la evaluación al territorio, la conectan con la atención especializada y dejan capacidad instalada que permanece.
Evaluación oftalmológica completa en el municipio: agudeza visual, biomicroscopía, tonometría, paquimetría, retinografía y campimetría según indicación.
Formadores territoriales, vigías comunitarios, personal sanitario, docentes y familias multiplican el conocimiento y la búsqueda temprana.
La APS se integra a la ruta para identificar riesgo, aplicar protocolos y remitir a tiempo, apoyada por un asistente clínico.
Conecta el territorio con el especialista: revisión remota, priorización de casos y confirmación diagnóstica sin que la persona tenga que viajar primero.
Verifica la calidad de las imágenes, apoya la estratificación del riesgo y prioriza remisiones. Nunca reemplaza el diagnóstico del profesional.
Un centro que visualiza coberturas, sospechas, tiempos, pérdidas y alertas casi en tiempo real para gestionar el riesgo visual del territorio.
El modelo entra a seis municipios —dos por departamento— de forma escalonada, no simultánea: cada fase valida lo anterior antes de ampliar la cobertura.
Del primer contacto al seguimiento, cada persona queda registrada. La IA prioriza; el oftalmólogo decide.
Atiende a cualquier hora y consulta la agenda de los profesionales en vivo. No inventa horarios ni da diagnósticos: aparta su cupo y recepción confirma.
Tomados de la agenda real de los profesionales.
Su documento de identidad. Si usa gafas, tráigalas puestas. Si usa gotas para los ojos, traiga la fórmula o el frasco. Si le van a dilatar la pupila, venga acompañado y no conduzca ese día.
El asistente es una herramienta de agendamiento e información. No realiza diagnósticos ni sustituye la valoración del profesional de salud. Si presenta dolor ocular intenso o pérdida súbita de visión, consulte por urgencias de inmediato.